Publicado en 1971, Bowie, después de “The man who sold the World”, su disco más rockero hasta la fecha, sorprendía con un álbum donde el piano es el protagonista y en donde recupera sus talante pop y el music hall de sus primeros trabajos a mediados de los sesenta. Hunky Dory abre con la archiconocida “Changes”, sino de la carrera del duque blanco. El álbum ofrece tres de las baladas más grandes del Sr. Jones. La irrepetible y enorme “Life on Mars”, “Quiksand” y “The Belway Brothers”; un tema rock excepcional, “Queenbitch”, tres comedias y dos homenajes a sus contemporáneos Dylan y Warhol. Sin duda uno de sus mejores trabajos. Un artista en estado de gracia. 9/10.



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